Sentencia Caso Nóos

Estos días la noticia que copa todos los medios, tanto audiovisuales como prensa escrita, en la sentencia que ha recaído en la causa del caso Nóos. En dicha sentencia se condena al Iñaki Urdangarín y se absuelve a la Infanta Doña Cristina, pero debiendo hacer frente al pago de una multa.

Las principales condenas son las siguientes: Urdangarín ha sido condenado a 6 años y 8 meses de prisión, Diego Torres a 8 años y 6 meses de prisión y Jaime Matas a 3 años y 8 meses de prisión.

Una vez conocida la sentencia, pendiente de ser recurrida, nos surge la duda de si los condenados van a ingresar inmediatamente en prisión. Hemos de tener en cuenta dos factores: que es un asunto mediático y el riesgo de fuga de los penados. En mi humilde opinión, vistos los antecedentes de la sección y valorando el riesgo de fuga, considero probable el ingreso en prisión de los condenados antes de plantear recurso contra la sentencia dictada.

Entrando a valorar las condenas desde un punto de vista general podemos decir que dichas penas son de las que habitualmente se suelen imponer en este tipo de procedimientos. Debemos recordar que los Jueces y Magistrados deben ponderar los hechos cometidos con la pena que corresponde imponer.

El deseo de muchos ciudadanos sería que a los hoy condenados se les hubieren impuesto unas penas superiores pero de ser así se hubieran vulnerado Derechos Fundamentales de éstos que llevaría a una casación de la sentencia y a una modificación de las penas en segunda instancia.

Respecto a esta segunda instancia, el recurso ante el Tribunal Supremo, lo normal es que el Alto Tribunal confirme la condena impuesta. En casos excepcionales puede rebajarla y muy contadas ocasiones aumentarla.

En este asunto es destacable el “exceso punitivo”. Se trata de la diferencia entre las penas solicitadas por las acusaciones y las realmente impuestas por el tribunal. Por lo general en el proceso penal suele suceder de este modo –se piden condenas muy elevadas- y han de ser los Juzgadores los que moderen estas peticiones en sus sentencias.

Por otro lado las penas impuestas en este proceso penal no pueden calificarse ni como blandas ni como suaves. La sorpresa de la ciudadanía por las estas condenas es debido al desconocimiento tanto del sistema judicial español como de sus procesos y procedimientos.

Finalmente, para cerrar este artículo, no resulta ext4raño que la Infanta haya sido absuelta ya que resulta creíble que ésta no tuviera conocimiento de las actuaciones de su marido. Pensemos por un momento: las esposas y esposos cuyos cónyuges son empresarios, ¿tienen conocimiento de las actividades de éstos? La respuesta es “no” y los jueces y tribunales, si no se demuestra lo contrario, van a dar por buena esta tesis.

Por otro lado, aunque exista una ausencia de dolo, de las cantidades obtenidas por su marido la infanta se benefició de un modo u otro por lo que es razonable la sanción impuesta.

Desde el departamento penal de Ilex Abogados esperamos que con este pequeño artículo ayudemos a comprender un poco más este farragoso proceso.

Fernando Rodriguez Burgués

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *