Una de las demandas más comunes entre nuestros clientes cuando están ante una ruptura matrimonial es rapidez, y lo cierto es que, aunque en la mayoría de los casos los tiempos los marcan otros (parte contraria, Juez, Notario) lo cierto es que desde hace bastantes años la normativa que regula estos procesos ha facilitado lo que comúnmente se denomina divorcio express.

Desde el año 2005 en nuestro país no es necesario separarse, para poderse divorciar. En conclusión, ante una ruptura matrimonial, cuando es definitiva, los cónyuges pueden optar directamente por tramitar su divorcio.

La forma más rápida (y económica) de hacerlo es tramitar un divorcio de mutuo acuerdo. En estos casos, lo primero a tener en cuenta, pues va a ser totalmente determinante para su resolución en mayor o menor tiempo, es saber si el matrimonio tiene hijos comunes menores y/o mayores de edad pero económicamente dependientes de sus padres. Si existen, el proceso es algo más lento, por las razones que expondré a continuación.

Cuando partimos de un mutuo acuerdo, es fundamental contar con un profesional experto en la materia para que redacte un convenio regulador o pacto de relaciones familiares acorde a la nueva situación familiar, que no perjudique ni beneficie a ninguno de los progenitores en exceso y que se trate de un documento que pueda ser empleado con vistas a futuro, es decir, que nos resuelva “la papeleta” hoy, pero también mañana.

que es el divorcio express

En ese convenio o pacto la Ley nos exige regular una serie de cuestiones, pero es muy importante señalar que se trata de mínimos, es decir, que (dentro del marco de la legalidad) pueden regularse todas las cuestiones que ambos cónyuges quieran. Lo que en muchas ocasiones supone que en un mismo documento se dejen zanjadas todas las cuestiones inherentes a un matrimonio.

Una vez firmado el documento por ambos, este se incorpora a una demanda y se presenta en el Juzgado de Familia que corresponda y una vez admitida a trámite, los cónyuges tan solo tendrán que comparecer un día en el Juzgado ante el Letrado de la Administración de Justicia, para ratificar dicho acuerdo. Se trata de un trámite de escasos 10 minutos y tras el cual tan solo quedará pendiente que el Juez correspondiente decrete el divorcio.

divorcio express

En conclusión, en un par de meses, si no se produce ninguna demora en el Juzgado, el divorcio puede estar concluido.

Desde la fecha en que se dicte la resolución que ponga fin al matrimonio los cónyuges están legalmente divorciados, sin perjuicio que de forma posterior este ha de ser inscrito en el Registro Civil y si en el divorcio se ha liquidado el régimen económico matrimonial (si se han repartido los bienes y/o deudas comunes) habrá que liquidar impuestos e inscribir, si existen bienes inmuebles, el divorcio en el Registro de la Propiedad.

No obstante, este trámite se retrasa un tiempo si en el matrimonio existen hijos menores y/o mayores de edad pero económicamente dependientes, ya que, tras ratificar el acuerdo en el Juzgado por parte de los cónyuges, se le da traslado del mismo al Ministerio Fiscal, que vela por los intereses de los menores en estos casos, previa aprobación del mismo por parte del Juez.

Por último señalar, una posibilidad que se materializó tras la última reforma (en 2015) de la Ley de Jurisdicción Voluntaria y es llevar a cabo el divorcio sin tener que pasar por el Juzgado, única y exclusivamente acudiendo para ello a una notaria. En este caso, es necesario que este sea de mutuo acuerdo y que, o bien se trata de un matrimonio sin hijos o con hijos mayores de edad y económicamente independientes.

En estos casos, el coste no se reduce especialmente, pues sigue siendo obligatorio el uso de abogado y, aunque no se necesita procurador al no tener que acudir el Juzgado, lo cierto es que tiene que abonarse el importe de la escritura de divorcio en la notaria.

Lo que sí que se acorta de forma importante es el tiempo, ya que, con la disposición de ambas partes y el buen hacer del abogado y notario en una semana la escritura puede estar hecha, eso sí, en estos casos, el divorcio tendrá plenos efectos una vez que esté inscrito en el Registro Civil (trámite del que se encarga directamente la notaria).

En definitiva, ante una situación de ruptura matrimonial, no cabe duda que el tiempo es un factor determinante, por lo que, nuestra recomendación es siempre barajar la posibilidad de ir por la vía del mutuo acuerdo y, por lo anteriormente expuesto, si es posible, a través de notaria.

Ahora bien, aunque el tiempo es importante, no siempre es el factor más determinante, sobre todo cuando existen hijos comunes o un patrimonio importante que repartir, por lo tanto siempre ha de primar un buen asesoramiento y decidir el camino más rápido pero yendo sobre seguro.