¿Te planteas iniciar un proceso de nulidad de tu matrimonio religioso? Cuenta con el respaldo de un abogado experto en nulidad matrimonial con más de 20 años de experiencia, que te acompañará en cada paso con cercanía y rigor.

La nulidad matrimonial no es un divorcio

Existe una confusión muy extendida: la nulidad matrimonial no es una ruptura del vínculo, ni un divorcio religioso, ni un privilegio reservado a unos pocos. Mediante un proceso ante la Iglesia, lo que se demuestra es que ese vínculo matrimonial, en realidad, nunca llegó a existir.

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    La clave está en el momento de la boda. La nulidad no se declara porque la convivencia haya fracasado con el tiempo, sino porque en el instante de contraer matrimonio no se dieron los requisitos necesarios para que fuera válido. Si esos requisitos no se cumplieron, simplemente no hubo matrimonio.

    El matrimonio canónico es también un Sacramento y, como tal, tiene unas propiedades esenciales que deben aceptarse y poder cumplirse. Cuando alguna de ellas falta, ese matrimonio es nulo.

    Por qué confiar en nuestro despacho

    Más de 20 años de experiencia

    Tu caso estará en manos de un experto en derecho canónico matrimonial con décadas dedicadas exclusivamente a este ámbito del derecho.

    Un proceso sin culpables

    Asesoramos y preparamos la demanda de nulidad procurando no dañar a ninguna de las partes. Lo importante no son las culpabilidades de los contrayentes, sino declarar la realidad: si el matrimonio fue válido o nulo.

    Acompañamiento humano y profesional

    Sabemos que cada historia es delicada. Por eso te ofrecemos un trato cercano, claro y respetuoso durante todo el procedimiento.

    Especialistas en el tribunal eclesiástico

    El proceso se celebra ante un tribunal eclesiástico, no civil, en la sede del Obispado. Conocemos a fondo cada fase y te guiamos para que sepas siempre qué esperar.

    Cuáles son las causas más frecuentes de Nulidad

    No todos los matrimonios cumplen los requisitos para ser válidos. Estas son algunas de las causas más habituales que demostramos en un proceso de nulidad:

    • Grave defecto de discreción de juicio: cuando, en el momento de casarse, una persona no comprendía plenamente el alcance del compromiso que asumía.
    • Incapacidad para asumir las obligaciones esenciales del matrimonio por causas de naturaleza psíquica.
    • Exclusión de la indisolubilidad: dar el consentimiento mientras se rechaza, internamente, el carácter permanente del vínculo.
    • Exclusión de la fidelidad: contraer matrimonio sin la voluntad real de ser fiel.
    • Exclusión de la prole: casarse excluyendo la apertura a la vida y a los hijos.
    • Engaño grave: por ejemplo, ocultar que ya se estaba casado previamente, un caso tan evidente que puede provocar la intervención directa del obispo en un proceso mucho más breve.

    Otra realidad cada vez más frecuente es la inmadurez personal y afectiva. Muchas personas se acercan hoy al matrimonio sin saber realmente qué significa el sacramento, o desconociendo que lo es. Incluso al dar su consentimiento, en ocasiones lo hacen excluyendo la indisolubilidad del vínculo o la apertura a la vida.

    Cómo es el proceso de nulidad matrimonial

    1. Primera consulta

    Estudiamos tu caso, escuchamos tu historia y valoramos si existen motivos para iniciar un proceso de nulidad.

    1. Preparación de la demanda

    Redactamos y fundamentamos la demanda ante el tribunal eclesiástico, cuidando siempre el respeto a ambas partes.

    1. Tramitación ante el Obispado

    Acompañamos todo el procedimiento ante el tribunal eclesiástico, en la sede del Obispado, hasta la resolución.

    Preguntas frecuentes sobre la nulidad matrimonial

    ¿La nulidad es lo mismo que el divorcio?

    No. El divorcio disuelve un matrimonio que existió; la nulidad declara que ese matrimonio nunca fue válido por faltar los requisitos esenciales en el momento de la boda.

    ¿Hay que demostrar quién tuvo la culpa?

    No. El objetivo del proceso no es señalar culpables, sino determinar si el matrimonio fue válido o nulo y ajustarse a la realidad.

    ¿Ante qué tribunal se tramita?

    Ante un tribunal eclesiástico, no civil, con sede en el Obispado.

    ¿Cuánto puede durar el proceso?

    Depende de cada caso. Algunas causas especialmente evidentes pueden resolverse mediante un proceso más breve ante el obispo.

    Da el primer paso con quien mejor te puede asesorar

    Si crees que tu matrimonio pudo ser nulo, no afrontes el proceso en soledad. Confía en abogados para nulidad matrimonial con la experiencia y la sensibilidad que tu caso merece.